Las bombas pequeñas que amenazan con una guerra nuclear en Ucrania

Ningún tratado de control de armas regula las ojivas pequeñas, conocidas a veces como armas nucleares tácticas o no estratégicas

Varios misiles balísticos tácticos rusos exhibidos durante el Día del Tanque en San Petersburgo, en septiembre de 2017 (EFE)

EFEVarios misiles balísticos tácticos rusos exhibidos durante el Día del Tanque en San Petersburgo, en septiembre de 2017 (EFE)

El temor a una guerra nuclear se ha hecho patente con la invasión rusa de Ucrania, recordando en parte a lo que se vivió durante la Guerra Fría. En esa época, Estados Unidos y la URSS detonaron en zonas deshabitadas bombas 1.000 y 3.000 veces mayor respectivamente a la que destruyó Hiroshima, en Japón, durante la II Guerra Mundial. Con ello querían demostrar su poder de destrucción mutuo a modo disuasorio.

Sin embargo, tanto Washington como Moscú poseen hoy en día bombas mucho más pequeñas, capaces de hacer mucho daño, pero no al nivel de las que se probaron hace años. Ello las hace menos poderosas, pero más 'utilizables' en un contexto de guerra.

Su naturaleza menos destructiva, pero a la vez letal, socavan el tabú nuclear y alimentan el ego de líderes como el presidente ruso, Vladimir Putin, por el control atómico de cara a una posible guerra nuclear.

La realidad es que el pasado 27 de febrero, Putin ordenó poner las fuerzas de disuasión nuclear rusas en "régimen especial de servicio" tras las "declaraciones agresivas" de los principales países de la OTAN, poco después de la invasión de Ucrania.

Las fuerzas de disuasión estratégica de Rusia la componen las fuerzas nucleares, incluidos los misiles intercontinentales, así como fuerzas no nucleares, y la defensa antimisiles, el sistema de alerta temprana y la defensa antiaérea.

"Posibilidades bajas, pero en aumento"

Ulrich Kühn, experto nuclear de la Universidad de Hamburgo, relata a The New York Times que "las posibilidades" de un ataque nuclear con bombas pequeñas "son bajas, pero van en aumento", sobre todo porque la guerra no va bien para Rusia.

Antes de que el ejército ruso invadiera Ucrania, las imágenes de satélite mostraban que Moscú había desplegado baterías de misiles Iskander, se desconoce si con ojivas nucleares, en Bielorrusia y al este en territorio ruso.

El Iskander, desplegado por primera vez en 2005, en respuesta a las acciones de EEUU en el Báltico, es un misil ruso de corto alcance cuasibalístico transportable por tierra, tipo crucero transportable en camiones para su despliegue táctico, capaz de transportar cabezas nucleares. En pocas palabras, sería el arma ideal para usar por Rusia en Ucrania.

Una 'pequeña' bomba de Hiroshima

Las cifras rusas sitúan la explosión nuclear más pequeña de esos misiles en aproximadamente un tercio de la bomba de Hiroshima.

Las estimaciones muestran que el equivalente a la mitad de una bomba como la que cayó en la ciudad japonesa mataría o heriría a medio millón de personas si se lanzase por ejemplo en el centro de Manhattan.

Según los expertos, las ojivas nucleares rusas son tan pequeñas que pueden colocarse en misiles de crucero, cuyo alcance podría llegar incluso a Reino Unido. 

A lo largo de los años, Estados Unidos y sus aliados de la OTAN han buscado rivalizar con el arsenal de armas nucleares de reducido tamaño de Rusia.

En 2010, Barack Obama mejoró las pequeñas bombas de la Alianza con aletas maniobrables que hacían que su objetivo fuera muy preciso y con 'solo' una carga del 2% de la de la bomba de Hiroshima.

En 2018, el Pentágono completó el rediseño de sus bombas atómicas B61 con el objetivo de asegurarse veinte años más de paz nuclear mediante su emblemática política de disuasión.

Y la administración Trump preparó el terreno con una nueva ojiva de misiles para instalar en submarinos, con una fuerza destructiva que sería la mitad de la de la bomba de Hiroshima. La W76 Model 2, una revisión del clásico modelo W76 es sin embargo, como dijo el Gobierno de entonces, una advertencia a Rusia más que otra cosa.

"Se trata de psicología, psicología mortal", dice al 'The New York Times' Franklin C. Miller, un experto nuclear que respaldó la nueva ojiva. "Si tu oponente cree que tiene una ventaja en el campo de batalla, intenta convencerlo de que está equivocado", subraya.

El arsenal de EEUU y Rusia

El caso es que ningún tratado de control de armas regula las ojivas pequeñas, conocidas a veces como armas nucleares tácticas o no estratégicas, por lo que las superpotencias nucleares fabrican y despliegan tantas como quieren. Rusia tendría unas 2.000, según Hans M. Kristensen, director del Proyecto de Información Nuclear de la Federación de Científicos Estadounidenses, y EEUU unas 100 en Europa, un número limitado por las disputas de política interna en la UE y entre los socios de la OTAN, con países habitantes a menudo se resisten a la presencia de armas en su territorio.

De acuerdo con la información del diario neoyorkino, el plan de Putin para disuadir en EEUU podría ser el lanzamiento de armas nucleares en zonas deshabitadas contra las tropas ucranianas. La respuesta de Estados Unidos podría ser la de disparar una de las nuevas ojivas desde submarinos hacia las tierras salvajes de Siberia o hacia una base militar dentro de Rusia, lo que podría derivar en un conflicto nuclear en Ucrania o algo peor.

Desde que estalló el conflicto en Ucrania, Rusia ha exigido en varias ocasiones a Estados Unidos la retirada de suelo europeo de sus armas nucleares porque viola las disposiciones fundamentales del Tratado de No Proliferación de las armas nucleares.

De la otra parte, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha dicho este lunes en una reunión con empresarios que hay señales claras" de que Putin considera el uso de armas biológicas y químicas en Ucrania. "Ya las ha utilizado antes y sabemos lo que viene", ha dicho, sin mencionar las armas nucleares.

Simulacro de una guerra nuclear

En 2019, expertos la Universidad de Princeton crearon un simulador de un ataque nuclear entre Rusia y Occidente en el contexto del conflicto de Crimea. El programa, denominado 'plan A', estimó que habría más de 34 millones de muertos y más de 57 millones de heridos en las primeras horas de conflicto, sin contar todas aquellas personas que se verían afectadas por la exposición nuclear.

Curiosamente, según las proyecciones, el primer ataque lo efectuaría Moscú y se produciría en el este del continente. La OTAN respondería con un pequeño ataque y de ahí al caos. El conflicto se divide en cuatro fases que se pueden ver en este vídeo

 

Sobre el autor de esta publicación

Arturo Carretero

Arturo Carretero (Madrid, 1985) es licenciado en Periodismo. Empezó a dar pasos en la profesión como redactor del teletexto de Cuatro y LaSexta. Posteriormente llegó a Estrella Digital, donde cubrió la información de sociedad y, más tarde, la de política nacional desde el Congreso de los Diputados. En 2011 desembarcó en República.com, donde trabaja como redactor en varias secciones, empleo que ha compaginado con diferentes proyectos, como el blog de viajes Viajealsol.com