Rosalía, de cantante a periodista dicharachera 

La artista se disfrazó de reportera de El Hormiguero para preguntar en la calle qué piensa la gente de ella

Rosalía

Se empieza a convertir en una costumbre. Las dos veces que Pablo Motos se ha ausentado del plató de El Hormiguero por culpa del COVID, Nuria Roca ha triunfado. Si el año pasado su entrevista con Susanna Griso se convirtió en el quinto programa más visto de la historia de El Hormiguero, la salida de Rosalía travestida como periodista sedujo a un 16,5% de la audiencia y consiguió liderar con poderío en su franja horaria y frente a toda la competencia.

Lo cierto es que Pablo Motos, al igual que en aquella ocasión, anoche se conectó por vídeo llamada para anunciar que ya está perfectamente. “Ya he dado negativo y el lunes ya estoy allí de vuelta. Me había dejado el pelo más largo para que me lo cortara Rosalía, será en otra ocasión", bromeó

Rosalía se disfrazó y salió a la calle para saber de verdad qué piensa la gente de ella. Micrófono en mano, luciendo palpito pepero, blazer verde agua, vaqueros, gafas, lentillas de otro color y una melena rubia interminable la artista salió a la calle para preguntar a personas de todas las edades si conocía a Rosalía, si eran capaces de recordar tres canciones o lo que pensaban de la catalana.

Rosalía en El Hormiguero

La catalana se dio un baño de humildad porque escuchó de todo. Bueno o malo. Una señora enfundada en un abrigo rojo le preguntó a la reportera. “¿Quién? La niña que se fusiona con lo latino, que de 20 palabras 10 son una aberración. ¿Qué quieres que te diga? Si algo dejo claro es que lo del reggaetón no era lo suyo. Probablemente no sea la elección preferida de nadie que no haya nacido en este siglo. "Cuando cantan a capela no saben cantar, pero le ponen el autotune ese y parece que saben cantar", remataba. Rosalía, metió el dedo en la llaga y se atrevió a preguntar a más de uno por sus preferencias, tocando en el alma, les preguntaba entre Rosalía y C. Tangana, su exnovio, quién era su favorito. "A mí me gusta más C. Tangana que Rosalía", le contestó un adolescente. 

Tuvo que escuchar frases como: “Soy fan del novio”, “reconozco su mérito, pero no es mi estilo”, “no me gusta Rosalía”, “lleva uñas de bruja”, “me gustaban más las canciones de antes”. Esto pasa por preguntar, chata.

Ahora bien, la ganadora de 8 Grammy Latinos, 1 Premio Billboard y un Premio Grammy en 2020 se pudo resarcir de los palos y las preferencias del público cuando una de las entrevistadas esbozó que el cantante madrileño podría haberse inspirado en su expareja para dar rienda suelta al lado más flamenco de sus composiciones, Rosalía contestó haciendo miles de muecas y un sarcástico "tú sabrás".

No solo hubo haters en la pieza de la reportera dicharachera, hubo quien la reconoció al instante. Como una adolescente, todavía con el uniforme, que no le dio opción.” Te sigo en Insta, así que no me lo he tragado”. Rosalía le espetó un abrazo que seguro le supo a gloria a la niña.

Como siempre, Twitter batió sus alas y aplaudió la osadía de la cantante, que visitó el plató de El Hormiguero para presentar su nuevo disco, Motomami, un trabajo que le ha costado tres años y que salía a la venta a las 00.00 horas del viernes 18 de marzo.

La intérprete de Con altura confesó que sin la pandemia el disco no hubiera surgido así. “La pasé en Estados Unidos, lejos de mi familia, de mi pueblo, y eso hizo que me salieran canciones que distintas, que salían de otro lugar”, explicó.

Respecto al título del disco, Motomami, no quiso mojarse mucho, que cada uno se lo tome como quiera. Para ella es energía femenina y fuerza. Aprovechó la entrevista con Nuria Roca para explicar el significado de la mariposa que lleva pegada en los dientes: “Es un símbolo de transformación, me da respeto, pero me gusta, como el escenario”.

Sobre el autor de esta publicación

Luis Villajos

Luis Villajos (Madrid, 1982) es subdirector de Republica.com. Lleva más de una década, casi desde su fundación, trabajando en este diario. Su paso por diferentes puestos hasta el actual le confieren una amplia visión del funcionamiento de la redacción. Está especializado en información política, aunque también le interesan la actualidad internacional y los temas de denuncia social.